Arquitecto, urbanista, diseñador de espacios y, sobre todo, teórico de la arquitectura. Ese fue Charles-Édouard Jeanneret-Gris, mejor conocido como “Le Corbusier” o “El mayor exponente de la arquitectura moderna”. Sus lecciones, tras ser considerado uno de los arquitectos más influyentes del siglo XX, no han perdido vigencia. Éstas son las tres más valiosas:

  • Una vivienda es una Máquina para habitar:

De manera que más allá de su belleza constructiva, ha de ser práctica y funcional, pues está destinada para vivir. Así pues, sus diseños no solo incluyeron innovaciones conceptuales, sino elementos estandarizados, nuevas tecnologías constructivas y materiales nuevos propios del avance de la industrialización y las necesidades del hombre.

  • La promenade arquitectónica es una prioridad:

Una edificación debe adaptarse al entorno e invitar a ser recorrida para poder comprenderla en su totalidad. Esto se logra a través de una composición (sistema constructivo) con formas secuenciales que se emplean para avanzar hacia otro espacio de la estancia con facilidad. Dichas formas son depuradas de elementos y adornos, aprovechan la luz y la perspectiva del conjunto generando así, una sensación de libertad. Como nadie en su época, el arquitecto permitió la expresión de los materiales.

  • La arquitectura es cambio del mundo:

Fue su idea visionaria y a partir de ella, desarrolló sus procesos de diseño, sobre todo el de las casas. Lo que en sus tiempos fueron fines utópicos, hoy son realidades que han tenido soluciones arquitectónicas gracias a los preceptos del arquitecto y no solo para los arquitectos neomodernos, sino para todas las corrientes arquitectónicas alrededor del mundo. La tendencia de la arquitectura sostenible como nueva arquitectura urbana o nueva arquitectura industrial, considera en sus fundamentos los Cinco puntos de una nueva arquitectura, el manuscrito publicado en 1927.

El 15 de marzo de 2016, la Obra arquitectónica de Le Corbusier – Contribución excepcional al Movimiento moderno fue inscrita en la categoría de Bien cultural como Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. El Conjunto contempla la protección de 17 construcciones entre Alemania, Argentina, Bélgica, Francia, India, Japón y Suiza.